
REAL MADRID
El equipo de Sergio Scariolo depende de sí mismo para asegurar el factor cancha de cara a la serie de playoffs.
La Euroliga entra en su semana clave con todo por decidir. Cinco equipos, entre ellos el Real Madrid, llegan a la última jornada con el billete asegurado para los playoffs, pero ninguno de ellos tiene asegurada su posición definitiva en el cuadro de eliminatorias. También está todavía abierta la zona de Play-In, donde Barcelona y Dubai pelean por la última plaza para llegar vivo a la postemporada.
En medio de toda la vorágine, el Real Madrid recibe al Estrella Roja este jueves en el Movistar Arena. Un partido decisivo en el que los blancos necesitan ganar para asegurar el ansiado factor cancha para la eliminatoria de playoffs. El feudo de Goya se ha convertido en el fortín más inexpugnable de Europa, con un sobresaliente balance de 17-1. Sin embargo, en el choque de la primera vuelta en Belgrado, los serbios ganaron por 90-75.

El triunfo ante los serbios facilitaría mucho las cuentas. La posición final de los madridistas en la clasificación solo dependería del duelo entre Dubai Basketball y Valencia Basket, que se disputa el viernes a las 20:00:
Una derrota frente a Estrella Roja complicaría y mucho el camino del Real Madrid hacia la Final Four de Atenas. En función del resto de resultados que se den en la jornada, su plaza en la tabla podría oscilar entre la tercera y la sexta plaza. Los partidos de los que dependería su futuro serían ASVEL – Fenerbahçe (jueves a las 20:00), Zalgiris – Paris (viernes a las 19:00) y Mónaco – Hapoel (viernes a las 19:30).

El Real Madrid puede enfrentarse en los playoffs hasta a ocho rivales diferentes. Sin embargo, las probabilidades señalan a Hapoel Tel-Aviv como el oponente más factible. Los blancos han ganado ambos partidos en la fase regular, pero el cruce podría tener un hándicap inesperado. El choque disputado en España se tuvo que jugar a puerta cerrada por motivos de seguridad. Una situación que, de repetirse, anularía el factor cancha y aumentaría las opciones de los israelís.
Otro de los equipos que el madridismo quiere evitar es Panathinaikos. El equipo de Ergin Ataman ha sido una de las decepciones de la fase regular. De hecho, todavía podría tener que pasar por el Play-In para garantizarse su plaza entre los ocho mejores. Sin embargo, la indudable calidad de su plantilla, sumado a que es el único equipo que ha ganado en su visita al Movistar Arena y al gran condicionante de que la Final Four es en Atenas, les convierte en un rival muy poco apetecible.