
REAL MADRID
Los de Scariolo vuelven a sus compromisos ligueros con un choque complicado, visitando Gran Canaria, una cancha de las difíciles en Liga Endesa.
Es el debe que tiene el Real Madrid desde el batacazo en Copa del Rey hasta que comiencen los choques decisivos en ambas competiciones. En Euroliga está dando un buen nivel, donde ha logrado dos victorias antes de encarar los últimos 8 partidos de la competición, donde se verá las caras con rivales directos para los puestos de acceso a Playoffs.
Aunque hemos visto grandes actuaciones, ante Virtus el pasado jueves se detectó de nuevo esa falta de intensidad y agresividad en los minutos en los que el Real Madrid estaba por delante y podía darle la puntilla final al choque, algo que se ha destacado desde el comienzo de la presente campaña en octubre del pasado año. Necesita sanar este problema cuanto antes, ya que parece un mal endémico del conjunto blanco, pues a pesar de que hace grandes encuentros estos minutos de dudas acaban llegando.
Se espera que Sergio Scariolo rote al equipo, pues han vuelto a no ser de la partida en los dos últimos partidos Izan Almansa, Gabrielle Procida y David Kramer, que cuentan con más minutos en la competición liguera y suelen dar descanso a compañeros con mayor minutaje en los partidos de la competición continental.
Como mencionábamos anteriormente, Gran Canaria ha sido siempre un rival complicado en el calendario de Liga Endesa, y más cuando el choque se disputa en las Islas Canarias. Aunque su situación es una de las más complicadas en los últimos años (14º, 7 victorias y 13 derrotas), el equipo amarillo siempre vende su piel cara en sus partidos como local.
Tavares mencionó en la previa del choque la dificultad del mismo: «Sabemos que nos va a costar, pero tenemos que estar muy concentrados y hacer las cosas que tenemos que hacer para intentar ganar en una cancha muy difícil, como se ha demostrado en los últimos años, en los que hemos ganado en los minutos finales».