
REAL MADRID
El club despide a Joselu Sánchez, entrenador del Real Madrid C y a su cuerpo técnico tras ocho partidos sin conocer la victoria, el mismo día que Xabi Alonso abandona la entidad blanca
La destitución de Xabi Alonso no fue la única en el Real Madrid este lunes 12 de enero. El ‘C’ arranca el año envuelto en una dinámica preocupante que ya ha tenido su primera gran consecuencia. Tal y como adelanta Rodra para ESPN, Joselu ha sido destituido como entrenador del filial blanco, una decisión que se le comunicó en el día de ayer y que le impidió incluso dirigir la sesión de entrenamiento. El técnico ya no forma parte del proyecto y su salida marca un punto de inflexión en una temporada que se ha torcido desde hace semanas.
La previsión del club es que Joselu firme el finiquito hoy, aunque este trámite podría retrasarse ligeramente en función de cómo evolucione la situación del primer equipo y el contexto general del club, con Xabi Alonso en el foco mediático y deportivo. Aun así, la decisión está tomada y no hay marcha atrás: el banquillo del Madrid C buscará un nuevo rumbo de manera inmediata.
El equipo ha comenzado 2026 de la peor manera posible, encadenando dos derrotas consecutivas que no han hecho más que agravar una situación ya límite. De hecho, el Real Madrid C suma ya ocho partidos seguidos sin conocer la victoria, una racha demoledora que ha terminado por agotar la confianza en el cuerpo técnico saliente.

Más allá de los resultados puntuales, lo que más preocupa en Valdebebas es la sensación de estancamiento. El equipo no solo no gana, sino que muestra dificultades para competir, encajar los golpes y reaccionar dentro de los partidos. Una dinámica negativa que se ha instalado en el vestuario y que ha obligado al club a intervenir antes de que el daño sea irreversible.
A día de hoy, el Real Madrid C continúa en puestos de descenso, inmerso en una dinámica extremadamente peligrosa que amenaza seriamente con perder la categoría. El margen de error es mínimo y cada jornada sin sumar puntos acerca un poco más al equipo a un escenario no deseado en la estructura de cantera del club. Se encuentra ya a siete puntos de la salvación.
Desde la entidad son conscientes de que el cambio en el banquillo no es una solución mágica, pero sí un intento de agitar al grupo y provocar una reacción inmediata. El objetivo es claro: cortar la sangría de resultados, recuperar confianza y empezar a sumar cuanto antes. El tiempo apremia y el Real Madrid C se enfrenta ahora al reto de reconstruirse en pleno incendio, con la permanencia como única prioridad. En los próximos días conoceremos al nuevo máximo responsable de dicho objetivo.