Hugo Sánchez, el “Padrísimo”, por @elfutboldemarta

Como dirían en su ciudad natal: un jugador padrísimo. Buenísimo, así era el fútbol que nacía de las botas de Hugo Sánchez. El güei nació en ciudad de Méjico en 1958. Y allí se quedó para empezar a dejar señales de su grandeza como futbolista en los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En la liga mexicana marcó muchos goles, ganó títulos y engrandeció al equipo universitario. Sus éxitos con los Pumas no pasaron desapercibidos en España. De esta forma, en 1981 se despedía de su México lindo y viajaba a nuestro país. Madrid era el destino y el Atlético de Madrid su primera parada. En el club madrileño Hugo Sánchez avisaba en forma de goles de su calidad con un balón en los pies. Pichichi de la Liga en la temporada 1984-1985 y campeón de la Copa del Rey. Pero no muy lejos, en la misma ciudad, le esperaba el mejor club del mundo, el Real Madrid.

El 15 de julio de 1985 Hugo Sánchez firmaba con el club blanco. El Real Madrid acababa de adquirir al que iba a ser uno de los mejores delanteros de la historia del club. Su debut llegó en septiembre de ese mismo año ante el Betis. En la ciudad sevillana marcó su primer gol con la camiseta blanca, pero también recibió su primera expulsión. Un sabor agridulce para el estreno del que pronto se convertiría en el delantero más goleador de la Liga.

En su primera temporada el mexicano ayudó con sus goles a ganar la Copa de la UEFA y la primera de las cinco Ligas que conseguiría con la estimada Quinta del Buitre. Fueron 22 las dianas que le proclamaban Pichichi de esa Liga de 1986. Recordad que un buen comienzo siempre precede al nacimiento de una nueva Leyenda Blanca.

Y así fue. Hugo Sánchez vivió con el club madrileño una de las épocas doradas de la entidad blanca. Compartió equipo con jugadores que han marcado un antes y un después en la historia del Real Madrid. Pero sus éxitos también llegaban de forma individual. Un total de cuatro Trofeos Pichichi consecutivos y una Bota de Oro, todos ellos con el club blanco, lo consagran como uno de los máximos goleadores que han vestido la casaca blanca.

Nadie olvida sus remates imposibles, su destreza en el borde del área, su agilidad, sus espectaculares acrobacias o sus chilenas. Dotes que le convirtieron en uno de los jugadores más importantes de la década de los 80. Casi 300 partidos, más de 200 goles, cinco Ligas, una Copa de la UEFA, una Copa del Rey y tres Supercopas de España dejaba el mejicano en las vitrinas del Santiago Bernabéu tras su marcha del club en 1992.

Además, Hugo Sánchez fue internacional con la selección de México en 75 ocasiones. Disputó tres Mundiales y una Copa América siendo uno de los jugadores más importantes de la selección y de la historia del fútbol de su país.

Su carrera después del Real Madrid seguiría en casa, volvió a su México querido para disfrutar allí de una temporada con el Club América. El mexicano volvería a la capital un año más tarde para jugar con la camiseta del Rayo Vallecano. Su carrera no podía terminar en otra ciudad que no fuera Madrid, y en 1997 anunciaba su retirada del fútbol, no sin antes pisar por última vez el césped del Santiago Bernabéu. Hugo Sánchez volvió a vestirse de blanco en su último partido como futbolista profesional en un amistoso contra el PSG en el que consiguió un hat-trick.

Siete temporadas que el madridismo no olvida y en las que demostró que se dejaba la piel por este escudo. Sin duda el güei de los saltos locos dejo huella en la historia del club, convirtiéndose así en Leyenda Blanca del Real Madrid.

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