Roberto Carlos, el cohete de Garça

El mejor lateral izquierdo de la historia cumple 44 años. Roberto Carlos fue uno de los pilares fundamentales del Madrid durante más de una década

 

Hay jugadores que residen para siempre en la mente de todos. Ya sea por goles, por entrega o simplemente por su explosividad. Roberto Carlos da Silva Rocha (Garça, 1973) es uno de esos jugadores que entra dentro de la descripción. Nadie podía imaginar que el pequeño lateral izquierdo fuese a causar un impacto de tal magnitud no solo con la selección brasileña sino también con el Madrid.

Comenzó su andadura en el modesto União São João Esporte Clube, equipo de la ciudad de Araras del estado de Sao Paulo. Con 19 años, formó parte del Atlético Mineiro, con el cual realizó una gira por Europa, debutando con los albinegros en el Trofeo Ciudad de Lleida contra el club de la ciudad, para después disputar dos partidos más, contra Logroñés y Athletic Club. Después de llamar la atención de varios clubes brasileños, finalmente recalaría en el Palmeiras en 1993, con otros jugadores de la talla de Mazinho, Flavio Conceiçao o Cesar Sampaio. Esa misma temporada y tras varios años de sequía de títulos, el Palmeiras levantaría tres de manera consecutiva: Campeonato Paulista, Campeonato Brasileño y el Torneo Rio Sao Paulo. Un año después, en 1994, volvería a levantar el Paulista y el Brasileño. El mundo ya hablaba de un lateral izquierdo incombustible. Tras 185 partidos y 17 goles, Roberto Carlos dio el salto a Europa.

Roberto Carlos, Palmeiras

El Inter de Milán de Roy Hodgson se llevó el gato al agua por 3,5 millones de euros. Y su adaptación no se hizo esperar ya que en su primer partido vestido de neroazzurro, Roberto Carlos marcaba el gol de la victoria frente al Vicenza. La Serie A, un campeonato duro y aguerrido, era el lugar perfecto para un jugador con el físico del brasileño, que en 34 partidos marcó 7 goles.

Esto despertó el interés del Real Madrid, entrenado por Fabio Capello y por 6 millones de euros cambió la capital de Lombardía por la capital de España. Su estancia en el club de la Castellana fue la más larga de su carrera, con 527 partidos a sus espaldas y 69 goles anotados de blanco. En su primer año levantó la Liga 96-97, disputando 37 partidos y haciendo goles, concretamente 5. Uno de ellos sobre sale por encima de todos, que hizo que hasta la ciencia se pusiera manos a la obra para adivinar como demonios había hecho esto Roberto Carlos:

O intenten también encontrar la explicación a este gol (a partir del 0:30):

Pero su primera piedra, la que fue el pilar de su leyenda como jugador blanco fue a la temporada siguiente, cuando el Real Madrid, tras 32 años sin el cetro europeo, levantó la ansiada Séptima al cielo de Amsterdam. Esa sería su primera Champions de blanco. También levantaría la Supercopa de España. A partir de esta temporada, enlazaría seis de manera consecutiva levantando trofeos. 4 Ligas, 2 Intercontinentales, 3 Supercopas de España y una Supercopa de Europa. La Séptima, La Octava y La Novena. Amsterdam, París y Glasgow. Creo que todo aficionado al fútbol conoce perfectamente el gol más bello que se ha marcado jamás en la Champions. Pero seguramente todos y particularmente los madridistas recordemos quién le dio el pase a Zizou.

Y aquí lo explican los protagonistas:

Todo un prodigio de la naturaleza, pasaron 12 años (temporada 03-04) hasta que tuvo que parar por una lesión. Nunca se había perdido un partido por cuestiones físicas. En 2006 superó al mejor jugador de todos los tiempos, Don Alfredo di Stéfano, como el extranjero que más partidos ha vestido el blanco. Concretamente 527 partidos. El siguiente en la lista: Marcelo, su sucesor.

Su último gran servicio fue en la temporada que se despidió del Madrid, marcando el 2-3 contra el Recreativo de Huelva que permitiría continuar como líder al Real Madrid una jornada más en la famosa Liga del “Tamudazo”. Su celebración lo decía todo. Un madridista de bandera.

Tras el Real Madrid vinieron Fenerbahçe, Corinthians y el Anzhi ruso, su último club como jugador en activo. Con la canarinha, Roberto Carlos fue campeón de América dos veces ( 1997 y 1999), campeón de la Copa Confederaciones en 1997 y Campeón del Mundo en 2002, además de un bronce olímpico en Atlanta 96. En cuanto a galardones individuales, fue Balón de Plata en 2002, por detrás del “Fenómeno” Ronaldo. Actualmente es comentarista en Real Madrid TV y embajador del club blanco.

Cuando Roberto Carlos corría por la banda, quemaba el césped. Es difícil resumir una carrera tan grande en palabras. Llegó a dominar con maestría los lanzamientos de falta, auténticos misiles que entraban sin que las cámaras pudiesen seguir la trayectoria del balón. Roberto Carlos es una leyenda blanca, un espejo en el que deben mirarse todos los jóvenes que quieran ser laterales. Felices 44, Roberto. Te deseamos muchos más desde Madridista Real.

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