#OpiniónReal | Lucas y Doncic ponen el colorido a la jornada de ayer

El Real Madrid caía derrotado ante el Sevilla por 3-2. En el baloncesto los de Laso se imponían al Real Betis por 15 puntos. Ninguno de los dos encuentros ocupará la memoria de los madridistas. Actuaciones prosaicas, sin brío.

Alguno me objetará que en baloncesto se encadenó una nueva victoria. Es cierto, pero hay que tener en cuenta que el conjunto bético había perdido recientemente por 44 puntos ante el Baskonia y por 65 ante el Barcelona.

La conclusión es diáfana, los jugadores de ambas secciones están totalmente volcados en el reto europeo. Sus partidos hasta entonces no pueden abordarse con toda la concentración. Es materialmente imposible.

Muchos seguidores ayer cayeron en el histerismo una vez más. Aludieron a que el partido ante el Sevilla era un nuevo ejemplo de “cómo se tira una liga”. Nada más lejos de la realidad. Más bien es un partido ilustrativo de final de temporada, un equipo que se juega mucho y otro cuyo fin es no sufrir percances de ningún tipo. La gran diferencia reside en que las derrotas del Real Madrid siempre adquieren una gran dimensión. Se vive una época de tanto éxito europeo que, ante cualquier traspiés, rápidamente salen los inconformistas a denunciar la falta de juego en esa derrota.

El partido de ayer ha hecho que afloraran mis recuerdos. En la temporada 2008/2009 con Juande en los banquillos y después de recibir seis goles en el Bernabéu, el equipo tuvo que afrontar un sinuoso peregrinaje hasta final de liga. Uno de los partidos era ante el Osasuna en el Reino de Navarra. Se empezó ganando el partido pero se acabó derrotado. Se sufrieron las expulsiones de Míchel Salgado y creo que Huntelaar. Osasuna estaba entrenado por Camacho, e impusieron su ahínco y necesidad ante un Madrid evadido. Aquel día apenas se escuchaban críticas y eso que el Madrid no tenía excusas. No había ninguna final europea por delante. Tampoco había motivos para reservar jugadores.

Entiendo que el madridista siempre quiere ganar o, por lo menos, ver que su equipo compite. Pero el partido de ayer debe tomarse con cierta filosofía. Es natural que el Sevilla metiera la pierna con más fuerza.

Y para calmar el enfado, que cada uno piense en Kiev que es estimulante y que se evite la lectura de crónicas porque reitero, en la 2008/2009 se perdían los partidos de final de temporada y las crónicas no atizaban tanto, el Madrid que no reinaba en Europa, no molestaba.

Dicho todo esto, ojalá que el espíritu de Lucas Vázquez y de Doncic se generalice. Capaces de sumar y de ser productivos incluso en días desangelados como ayer. Capaces de contentar hasta al aficionado más severo.., bueno, igual no es así, todavía hay alguno que habla de la sobrevaloración de estos dos talentos. ¡Sin palabras!

Texto: @DBenavidesMReal

Foto: Real Madrid

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