#Opinión | Tensa espera

El Madrid espera, y lo hace en términos generales, en una de esas semanas en las que te levantas con un escalofrío y te acuestas con los ojos abiertos, como platos, sabiendo que el día por el que has luchado todo el año está a la vuelta de la esquina. Los cuartos de final de la Euroliga, sin factor cancha y en Atenas, absorben todo en el Real Madrid de basket. La planificación del año, el esfuerzo y las esperanzas están siempre en la competición más importante. Nuestros ojos se van a Europa. Ayer, hoy y siempre.

Mientras ese día llega, el Madrid debe seguir tachando fechas en el calendario y cumpliendo partidos de ACB que sirven para no dejarse llevar por la obsesión del entreno y tomar un contacto con la realidad que nos permita no alejarnos demasiado. Vivir en la burbuja del entreno no siempre es la mejor idea. El Madrid visita Fuenlabrada, en uno de esos desplazamientos cómodos que tanto en fútbol como en basket nos brindan las ciudades del sur de Madrid, en busca del mejor estado de forma para viajar a Atenas la semana próxima.

El Fuenlabrada es un milagro, como lo son Leganés y Getafe en fútbol. Tres ciudades que por población superan a muchas capitales de provincia con equipos históricamente asentados en ACB o Primera División y que con el nuevo siglo han decidido no ser solo un lugar donde dormir, sino algo más. Y ese más, también implica al deporte. Y lo han conseguido. Un equipo que con esfuerzo e imaginación se ha forjado un nombre reconocible entre los mejores. Montakit Fuenlabrada es ahora mismo noveno, con las mismas victorias que el sexto, a falta de tan solo siete jornadas para finalizar la liga regular. El Fernando Martín es una pista pequeña pero ruidosa y muy caliente. Un partido magnífico para ir tomando sensaciones.

En el Madrid hay cierta calma tensa. Seguimos esperando a Sergio Llull, a quien quizá le queden solo un par de semanas para volver a vestir la camiseta del Madrid, su camiseta con el 23 a la espalda. El momento de la temporada, sin duda. El Palacio se levantará para aplaudir a quien mejor ha honrado el escudo en este siglo. A una leyenda de verdad. Pero mientras eso sucede, el Madrid ya se mueve dando de baja a Chasson Randle para dar entrada a Trey Thomkins, un movimiento que también implica que la rodilla de Facundo Campazzo responde y estará disponible. El equipo va olvidando las lesiones.

La temporada entra en la recta final y el Madrid parece preparado, y si no lo está aún tiene alguna fecha para apurar la puesta a punto. Anthony Randolph sigue siendo nuestro principal objetivo, que el americano llegue bien, más de cabeza que de piernas –lo segundo se le supone siempre, de lo primero ya no estamos tan seguros- es prioritario para acudir a Atenas en nuestra mejor versión. Randolph es único en Europa pero además también es el único 4 del Madrid que puede defender abierto, y eso ante el Panathinaikos de Singleton y Gist, es un arma imprescindible.

Texto: @IsraelLoranca

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