#Minuto93 | Barcelona 1 Real Madrid 1 (Copa del Rey 2018-19)

1- La noche y el día: 28 de octubre. En esa fecha el Madrid se marchaba goleado del Camp Nou y con una vacante en el banquillo. Pocos meses después, la mejoría es evidente, en muchos aspectos, sobre todo en el anímico. Los blancos saltaron al ‘Clásico’ liguero derrotados de antemano.

2- Colmillo: el 1-1 es un resultado muy engañoso, ya que a ver quién es el listo que apuesta por que el Madrid se mete en la final con un 0-0 en la vuelta. Habrá que ganar en el Bernabéu, aunque para ello es imprescindible mejorar la pegada, un déficit que volvió a ponerse de manifiesto en el primer tiempo del Camp Nou.

3- Marcero: Valverde estudió la ida de las semis coperas y dejó una premisa clara: todo a la banda derecha. Malcom parecía la reencarnación de Figo, en buena parte por el mal momento que atraviesa Marcelo. Urge recuperar al brasileño si el Madrid quiere cerrar la temporada yendo alguna vez a Cibeles.

4- Portería de oro: con Courtois como titular y Keylor Navas jugando en Copa, parece difícil encontrar un equipo con la portería mejor cubierta. Una lástima que uno de los dos deba ser siempre suplente.

5- Pulmones: uno de los pilares de esta pequeña metamorfosis es, sin duda, la mejoría en el aspecto físico. Con más pilas, el equipo puede apretar más y mejor, como quedó corroborado en la primera parte, donde hubo una presión en zonas donde antes era impensable.

6- La hoz de Mateu: dejemos a un lado el penalti de Alba a Vinicius. Personalmente veo mucho más grave la tarjeta amarilla a Ramos nada más comenzar, por varias cuestiones. La primera habla de escasa mano izquierda arbitral en un partido de tanta tensión. La segunda apunta al condicionamiento que haces a un defensa desde el primer minuto; y la tercera, y más grave, es que el propio Mateu jamás hubiera mostrado tarjeta en una jugada similar años atrás, independientemente del minuto que fuera.

7- Los vicios de Vinicius: si uno ve los highlights del partido podría pensar que Vinicius estuvo horrible. Como veníamos diciendo, el brasileño aún debe madurar en la toma de decisiones. Aun así, cualquier entrenador pagaría por tener a sus órdenes un chico de 18 años que se atreve y al que no le pesa un partido así. Lo demás vendrá con el tiempo.

8- Confianza en Bale: anda el madridismo más rancio enfrascado en echar mierda a Bale. El galés falló una ocasión muy clara, aunque conviene poner esa acción en contexto. Recién salido de lesión y con la escopeta del entorno cargada, parece que le falta confianza. Con ella, este tipo es capaz hasta de meter goles de chilena en finales de Champions.

9- Lucas Vázquez: ese sector agrio de la afición también lleva un tiempo usando a Lucas Vázquez como diana de sus críticas. El canterano tiene, como casi todos los futbolistas, virtudes y defectos. Lo que no se puede dudar es su despliegue, su esfuerzo incondicional. Además ayer se puso el traje de goleador. De verdad, ¿qué más quieren?

10- Inflexión: ahora la Copa queda aparcada hasta el día 27. Como hemos dicho, el 1-1 es carne de cañón y el billete para la final sólo llegará a través de una victoria. Eso sí, si los de Solari son capaces de apear al Barcelona darán un golpe en la moral del eterno rival, al tiempo que recordarán que el Madrid siempre vuelve por primavera.

Texto:Francisco Quirós Soriano

Foto: RealMadrid.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *