Corbalán: el Von Karajan español, por @AbrahamR_82

¿Qué decir de Don Juan Antonio Corbalán? No hay calificativos suficientes para definir todo lo que fue y significó para el baloncesto, el que fue icono de varias generaciones cuando empezaban en el mundo de este maravilloso deporte.

En el año 1.954 el gran Billy Wilder estrenaba su afamado film “Sabrina”; Ernest Hemingway recibía el Premio Nobel de Literatura y el mundo perdía a Frida Khalo. Y fue el 3 de Agosto de ese mismo año cuando en una barriada del sur de Madrid, entre Carabanchel y Usera, cuando vino al mundo Don Juan Antonio Corbalán Alfocea, hijo de un piloto republicano que desde el principio le preparó para que fuese orgulloso y constante en la vida.

Sus inicios fueron en el Colegio San Viator, de gran tradición baloncestística y que años más tarde vislumbraría a Carlos Jiménez. Con 10 años se introdujo en el minibasket para acto seguido cambiar de deporte y dedicarse por completo al baloncesto. Comenzó jugando de alero y destacaba del tal manera que en muchos de los partidos anotaba la mitad de los puntos de su equipo. Ahí es donde empiezan a llegar los primeros campeonatos.

Con 15 años Lolo Sainz se fija en él y es en  1.971 cuando ingresa en el Real Madrid para formar parte de la plantilla del juvenil, y con 17 años entraría a formar parte de la primera plantilla del club como teórico tercer base por detrás de Vicente Ramos y Carmelo Cabrera. Don Pedro Ferrándiz y el resto del cuerpo técnico, al verle en cada entrenamiento, sabían que estaban ante alguien especial. Tal fue así que en un periodo veloz de tiempo se hizo con las riendas del puesto de base  y debutó con la selección española.

Desde un primer momento Don Juan Antonio Corbalán destacó por una mente privilegiada y una visión y dirección de juego excepcional. Era la inteligencia personificada en cada partido que jugaba. Además, gracias a su gran físico poseía un cambio de ritmo a la hora de entrar a canasta imparable y un tiro en suspensión de media distancia muy eficaz. Gracias a todo eso lideró la etapa más gloriosa del Real Madrid durante la segunda mitad de la década de los 70 y la década de los 80, convirtiéndose en el mejor base del continente Europeo en esos años. Además de todo eso tenía un carácter muy competitivo, un carácter que le llevó a tener duelos épicos y recordados con bases de la talla de Ignacio Solozábal, Pierluigi Marzoratti, o Moti Aroesti. En las 17 temporadas que estuvo llevando la manija del equipo, y bajo su inteligencia y dirección en la pista, el Real Madrid consiguió 12 ligas, 7 Copas Del Rey, 3 Copas de Europa, 1 Recopa, 1 Copa Korac, 3 Copas Intercontinentales, y un Mundial De Clubes, además de 13 Torneos De Navidad.

Su última temporada en el club fue la 1.987/88, en la que el Real Madrid terminó ganando la Copa Korac tras ganar en la final a la Cibona de Zagreb de un Drazen Petrovic que meses antes ya había confirmado su fichaje por el club blanco para la temporada siguiente. Y lo hizo tras una fantástica actuación de Don Juan Antonio Corbalán en el partido de vuelta disputado en Zagreb, anotando 13 puntos y repartiendo 4 asistencias que resultaron fundamentales para que el Real consiguiese levantar dicho trofeo.

Tal fue su influencia en el club que cuando su rendimiento comenzaba a decaer existieron verdaderas dificiltades a la hora de encontrarle sustituto. Tras estar dos temporadas inactivo, fue en la temporada 1.990/91 cuando decidió aceptar una gran oferta que le planteó el Fórum De Valladolid, en la que sería su última temporada como jugador profesional. Un conjunto vallisoletano que en esa temporada contaba con jugadores de la talla de Arvydas Sabonis y Valdemaras Homicius, pero con una plantilla con la media de edad muy joven. Como bien reconoció el propio Corbalán, su paso por Valladolid fue para incentivar y motivar a un Sabonis que se acababa de recuperar de una gravísima lesión, haciéndole ver que aunque su estado físico no era el mejor debían poner todo de su parte para ser útil a los demás. El resultado fue muy bueno, ya que el Fórum terminó la temporada en quinta posición clasificándose para la Copa Korac.

Si con el Real Madrid cosechó todos los éxitos posibles, con la selección española pasó exactamente lo mismo. En el año 1.972 y con tan solo 18 años, Antonio Díaz Miguel le lleva por primera vez al combinado nacional formando parte del equipo que disputó los Juegos Olímpicos de Munich. Desde ese momento fueron 12 años en la selección donde jugó 177 partidos. Llama la atención su ausencia en el Eurobasket de 1.973 en donde Antonio Díaz Miguel decidió llevar a Carmelo Cabrera, Vicente Ramos, y Nino Buscató para el puesto de base, en la que fue su única ausencia con la selección española en un torneo de prestigio durante esos 12 años en los que se enfundó la camiseta nacional.

Con Don Juan Antonio Corbalán siendo el base titular vinieron los mayores éxitos del combinado nacional en aquella época. En el año 1.983 los hombres de Antonio Díaz Miguel quedaron subcampeones del Eurobasket disputado en Francia tras vencer a la URSS en semifinales por un ajustadísimo 95-94, gracias a una canasta de Epi en los últimos instantes del partido, y perder la final por 105-96 frente a la Italia de los Meneghin, Marzorati, Brunamonti, Villalta o Antonello Riva. Además, en este 1.983 Corbalán fue elegido mejor jugador FIBA además de ser nombrado MVP de dicho Eurobasket.

Pero fue en 1.984 cuando llegó el mayor hito de Corbalán con la selección española, un hito que se ha mantenido como el mayor logro de la selección española hasta el Mundial conseguido en el año 2.006. Los hombres de Antonio Díaz Miguel conseguían algo histórico al obtener la medalla de plata en los Juegos Olímpicos disputados en Los Angeles. Una medalla de plata que consiguieron tras vencer a la Yugoslavia de los Dalipagic, Knego, o Drazen Petrovic en semifinales por 74-61, para luego sucumbir en la final ante la poderosísima selección de Estados Unidos con Jordan, Ewing, o Mullin al frente por 96-65. Este fue el último torneo que Don Juan Antonio Corbalán disputó con la selección española, ya que al finalizar dichos Juegos Olímpicos anunciaría su retirada de la misma tras 12 años al frente, una decisión que resultó muy difícil y muy dolorosa para él. Además, antes de estos dos éxitos guió a la selección a quedar cuarta en los Juegos Olímpicos de 1.980 disputados en Moscú y en el Mundial de 1.982 disputado en Colombia.

Licenciado en medicina y especializado en Cardiología, fisiología del ejercicio y medicina deportiva, inició su carrera como doctor antes de su retirada como jugador. Una profesión en la que a día de hoy sigue impartiendo cátedra siendo un cardiólogo de reconocido prestigio.

Además ha sacado a la luz tres libros. “Conversaciones con Mirza”, un libro centrado en su relación con el que fuese su compañero en el Real Madrid Mirza Delibasic, “El baloncesto y la vida”, libro que refleja en primera persona lo que fue su carrera y el libro que mejor le define, y “Tu cuerpo: Manual de instrucciones”

Don Juan Antonio Corbalán personaliza a la perfección el significado de la palabra base. Un líder de equipo que saca el máximo rendimiento a sus compañeros además de crear el tempo de partido más conveniente para sus intereses. Como bien decía él mismo: “sabiendo cuándo convertir el caos en armonía”. Un Juan Antonio Corbalán que sigue siendo base fuera de las canchas en cualquier faceta de la vida.

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